XI CatiGat: 105 kilómetros, 18 pueblos, 1 comarca, lluvia y fango

Dicen que las buenas experiencias merecen ser repetidas. Tras la primera participación en la Xa. Catigat no quedó duda alguna de que había que volver al Pla d’Urgell. Motivaciones no faltan: compartir el fin de semana con la familia; pedalear por un entorno en plenitud, primavera; admirar y conocer un paisaje modelado y transformado por la acción del hombre, seguir y comprobar como la infraestructura se adapta y supera el terreno; y sobre y ante todo dejarse cuidar y atender por sus gentes, que viven e impulsan esta comprometida marcha popular. La sede de la XIa. CatiGat bicitour Pla d’Urgell se encontraba en Vilanova de Bellpuig, un pequeño municipio que formar parte de los 18 pueblos de la comarca.

La CatiGat es una marcha impulsada por la gente de la comarca, comprometida con su entorno, y también con el país, y en esta ocasión el carácter reivindicativo ha estado muy presente de una manera muy digna y valiente. Y todas estas virtudes impregnan la filosofía y el ambiente de esta marcha, y es de agradecer. Desde el inicio quiero dar las gracias a todos los voluntarios que, a pesar de la lluvia, estuvieron en todos y cada uno de los cruces y avituallamientos, y no eran pocos, animándonos, dando ayuda, marcando el camino y siempre con una sonrisa. A tod@s vosotr@s, MOLTES GRÀCIES!

El fin de semana

Tras un viaje calmado, disfrutando de un día primaveral, variable y fresco, y de un paisaje magnífico, campos en la Segarra y Urgell esplendorosos y llenos de vida, con dominio del verde y el amarillo de la colza, llegamos pronto a destino: Bellpuig, lugar de alojamiento. Como el año anterior, la meteorología es incierta e imprevisible, y se anuncia lluvia para el domingo…

Tras ubicarnos, nos dirigimos a Vilanova de Bellpuig a recoger el dorsal y localizar el lugar de la salida, pues al día siguiente la aproximación deberá ser realizada en bici. Nuevamente gran sorpresa por la logística de la marcha, todo perfectamente organizado, una bolsa del corredor de lo mejor que he visto, con productos de la tierra, un maillot molt ben parit, y un número de dorsal especial: el 13! Muchas gracias a la organización por el gesto y enrollarse (tan de bo pugui ser per molts anys!).

Tras el paso por Vilanova, decidimos hacer una visita a l’Estany d’Ivars i Vila-Sana, un lugar con historia y parada obligada para los amantes de la naturaleza y las aves, y más teniendo en cuenta las lluvias de las últimas semanas. Un agradable paseo por el camino de ronda alrededor del lago, con avistamiento de cigüeñas, algún conejo, y desde el aguait, refugio de avistamiento de aves, algún pez exaltado y un cabussó emplomat, toda una nueva experiencia para Nil.

Tras el relajante paseo, era hora de marchar a descansar, preparar la Trek para el día siguiente y cargar energía. La estancia en Bellpuig fue corta, pero agradable.

La marcha ciclista (mapa)

La propuesta de la XIa. edición de la CatiGat presentaba un recorrido largo de 105 kilómetros, con un desnivel positivo de 500 metros, recuperando la distancia de ediciones anteriores. La gran diferencia respecto al año anterior era que la ruta se realizaba en sentido horario, contrario al 2017, y por tanto la experiencia seria diferente… Nuevamente se pasa por todos y cada uno de los 18 pueblos de la comarca, con un recorrido rodador, aunque con sorpresas bien ubicadas para romper la monotonía y sorprender. Y sobre todo, un elemento que cambió por completo la jornada: la lluvia.

A las 7:15 de la mañana ya estábamos listos para salir hacia Vilanova de Bellpuig: llueve… aparentemente es una nube pasajera y no vuelve a tener presencia hasta el momento de la salida. El camino hasta Vilanova se hace tranquilo, calmado, evitando la carretera y siguiendo el camino de servicio del Canal d’Urgell. Llegamos puntualmente a la salida y nos colocamos en buena posición: la marcha es familiar, se comparte punto y hora de inicio con tres distancias, y es importante estar delante para poder coger buen ritmo desde el principio.

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Minutos antes de la salida… fue necesario poner el chubasquero

Pocos minutos antes del inicio, a las 8:00H., empezó a llover, se esperaba y la predicción marcaba hasta el mediodía. Pues bien, chubasquero y a pedalear!! La lluvia condicionó la marcha, a falta de agua en los canales… por suerte sólo precipito durante la primera hora y media y en este sentido cayó el agua justa para dejar los caminos húmedos pero practicables.

Es admirable recibir ánimos y una sonrisa de los voluntarios, que aguantan estoicamente bajo la lluvia. La forma de agradecerlo era pedalear con ganas, y así fue: durante la primera hora y media de marcha se superaron los 40 kilómetros, los que se necesitaron para alcanzar el primer avituallamiento. De este primer tramo cabe destacar el primer repechón de Miralcamp, una corta rampa que quizás supere el 20% de desnivel… y que rompió el ritmo y obligó a darlo todo para superarlo, así como ser hábil para cambiar correctamente y rápido… posteriormente una ascensión sobre arcilla en el Tossal de l’Infern, donde las ruedas resbalaban y casi no se avanzaba… y también es un tramo muy entretenido y sorprendente la senda de la Serra antes, tras el paso por Torregrossa y antes de Sidamon, desde la cuál se puede admirar unas vistas magníficas.

Tras la lluvia, el día fue mejorando poco a poco, luciendo el sol en el tramo final. Los caminos quedaron húmedos y algo pesados, pero en general drenaron bien… excepto en el tramo entre Linyola y Vila-Sana, aproximadamente 30 kms de un continuo fangar y agua que fue salpicando y rebozando a todos y cada uno de los riders que participamos. No queremos ni pensar con que intensidad llovió a lo largo de este tramo, aún tuvimos suerte de que no nos cogiera la lluvia in situ y en ese momento. Esto añadió dureza al recorrido, costaba avanzar, y por tanto hizo más divertida la marcha. El paso por el Estany d’Ivars i Vila-sana fue una travesía tranquila tras pasar por el avituallamiento donde… dos jamones pasaron desapercibidos a la vista, aún estando allí presente… que rabia!!

En el km 100 llegó el paso por el circuito BMX Bike-Park de Vila-Sana, curiosamente en el mismo punto kilométrico que en 2017, aunque sólo restaban 8 para terminar. Las piernas iban cargadas y cansadas, estaba pasando factura el esfuerzo realizado en la primera mitad de marcha… hay que dosificar! El tramo final se hizo algo duro por la sobrecarga, pero se alcanzó meta con solvencia. Tras encontrar a Nil y Sandra, tocó deborar la obligada butifarra de fin de marcha, pasar por una intensa ducha fría (único pero a todo el fin de semana) para quitar todo el barro acumulado, idem con la Trek, y finalmente compartir la aventura con los tuyos.

A continuación os dejamos un mapa interactivo de la marcha, desde el cuál podéis acceder a los tracks originales (wikiloc) haciendo clic sobre las líneas, ver la localización de algunos lugares de paso, y consultar los parámetros reales de la marcha: distancia, velocidad y elevación en cada momento, y representado según velocidad, la media fue superior a 24 kms/h y el color verde indica velocidades cercanas o superiores a 30 kms/h. Se puede comprobar que efectivamente se rodó muy rápido a pesar de las condiciones.

(pulsar sobre full para ver el mapa a pantalla completa)

Conclusiones: la experiencia

Cada nueva marcha implica obtener una nueva experiencia que te ayuda a afrontar nuevas situaciones. Seguramente lo vivido en la Noguera semanas atrás ayudó a afrontar con más calma y de forma más acertada (salir ya con el chubasquero puesto) las condiciones del día. La lección obtenida en todo caso, es la necesidad de prestar atención al material y equipación, pues no protege igual cualquier chubasquero o guantes. Habrá que ir pensando en realizar una inversión de interés. También aprendimos la lección acerca del mantenimiento de la máquina: lubricar la transmisión de manera generosa antes de rutas húmedas, lo que permitió finalizar en buen estado (aunque algo tocada). A pesar de todo la Trek, con una buena puesta a punto por parte de los amigos de Action bikes, se sigue adaptando a todas las circunstancias y superando juntos cada uno de los retos planteados.

También indica experiencia de un año a otro el hecho de saber conservar y mantener el propio ritmo, sin obsesionarse por seguir ninguna rueda en especial. Fue curioso rodar en algunos tramos junto a bicicletas gravel, las cuáles en terreno rodador tienen gran ventaja, pero que ven muy reducidas sus capacidades en cuanto se complica el terreno (no fue el caso). Quizás valdría la pena pensar en ser más conservador en los primeros kilómetros, si bien es cierto que estás fresco y puedes tirar, aún falta fondo para poder mantenerse a un alto ritmo, y al final se acaba pagando. Este es un aprendizaje que será de gran utilidad para próximos objetivos.

A nivel de organización, simplemente confirmar sino mejorar la opinión y comentarios realizados a lo largo de la crónica: todo positivo. Marcaje de recorrido bien, avituallamientos adecuados al tipo de marcha y bien ubicados (quizás el primero un poco lejano, pero sabiéndolo no hay problema). Y lo mejor de todo, disculpar repetirse o no, agradecer a voluntarios y la gente de todos y cada uno de los pueblos, por su gran amabilidad y buen rollo, siempre animando y siempre dispuestos a ayudar, a pesar de la lluvia y de las adversidades. Nuevamente gracias a tod@s!

Aún siendo una marcha no competitiva, siempre te marcas objetivos. La intención era era intentar rodar lo más rápido posible, buscando una media de 25 kms/h, y el resultado final ha sido un tiempo de 4:41h para realizar los 108 kms (ver strava), y 4:29 de tiempo en movimiento, por tanto invertiendo tan sólo 12 minutos en los 4 avituallamientos, a una media aproximada de 24,2 kms/h. Genial teniendo en cuenta las condiciones, tal y como podéis ver en las fotos de la llegada: bien rebozado por la tierra del Pla d’Urgell.

Esperamos poder seguir luciendo el dorsal número 13 por los caminos del Pla d’Urgell en próximas ediciones. Esto indicará que la CatiGat sigue siendo una marcha de referencia, la más multitudinaria de Lleida, manteniendo su atractivo y humildad, sobretodo la magia y encanto de sus gentes. También indicará que seguiremos dando pedales y buscando retos, con la ventaja que en la Catigat aún nos queda la media y la corta… y quien sabe si pronto se puede compartir una buena pasada por el bike-park en familia, este podría ser un buen objetivo para próximos años. Bien, tras Linyola en la Xa., y Vilanova de Bellpuig en la XIa… ¿Cuál será el nuevo destino de la Catigat 2019? ¡Allí nos veremos!

Salut i pedals!

P.d.: ahora si que llegan los grandes objetivos del año: toca preparar y mentalizarse bien para la Ultrabike. El Montseny nos espera…

4 comentarios sobre “XI CatiGat: 105 kilómetros, 18 pueblos, 1 comarca, lluvia y fango

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