Trotamons 2019: confianza y ansiedad

Sigue avanzando la recuperación, y uno de los puntos calientes era volver a realizar una maratón BTT, sumar la motivación de llevar un dorsal y compartir senda con cientos de compañeros. El objetivo era seguir creciendo en confianza e ir perdiendo el miedo a pedalear sobre tierra, rodeado de riders, y volver a sentir como la adrenalina y las endorfinas te aceleran las emociones. En este momento sin duda el mejor evento para volver a rodar en tierra era Trotamons Bike Race, la que fue mi primera maratón y que llegaba ya a la tercera participación (2016 y 2017).

Como animal de buenas costumbres, se llega a primera hora al Pabelló del Sotet, se aparca en el mismo lugar y se realiza la misma rutina: recoger el dorsal, café, cambiarse, almorzar (pasta y en el mismo lugar),preparar la bici, calentamiento y hacia la línea de salida. A lo largo de este rato, se charla con varios compañeros, Miquel, David, Jimmy,… quienes también se han animado a venir a la Trotamons, y repitiendo.

La crónica y el álbum

Momentos antes de la salida, habían nervios y se respiraba tensión. A parte del primer cajón, que si lucha por la victoria, el resto de riders y mortales aspiramos a realizar un buen papel, superarnos, disfrutar y hacer alguna buena trazada. La salida de la Trotamons es intensa, un par de kilómetros por las calles de Fraga para comenzar de seguida la primera ascensión, el Perdigano, y como no ha habido tiempo para estirar el grupo, se asciendo en pelotón, con las ruedas muy juntas, y con un alto peligro de frenada, colisión y caída. Personalmente esto provoca cierta necesidad de querer llegar en posición avanzada al Perdigano, y por ello se realiza una salida a todo gas, en la medida de lo posible, hay mucho ‘tráfico’.

Tras una lesión importante pedaleas con una gran motivación y a veces pedaleas más con el corazón que con la cabeza, incluso con cierta ansiedad, nervios, por querer dar más de lo que quizás no tienes. Ese fue el problema sufrido desde principio (km 13) a fin en la edición de este año. Tras la ascensión al Perdigano, llega una zona de llaneo, en la que se pedalea con soltura e imprimiendo fuerza, las piernas aparentemente responden y la confianza es elevada, todo va bien. El siguiente hito era la Madalena, corta ascensión, apenas 1 kilómetro, pero con rampas superiores al 10%… bien conocida. Antes de llegar me encuentro con Pep, un rider a quien se conoce por las redes, pero no en persona, un placer conocerte en marcha. Aquí se produce un momento de pequeño orgullo personal, otro rider por delante, en gravel, se gira y preguna ¿Tú eres el GeoRider? Por suerte Andres saludo después por las redes sociales, y la incógnita de saber quién quedó despejada. Fue muy bonito y satisfactorio saber que te siguen, siendo un blog muy humilde.

Llegamos a la Madalena, la ascensión va perfecta… vamos pasando riders, se sube a buen ritmo… pero… en la última curva… ufff aún duele sólo de recordarlo… los gemelos se contraen y se suben! Ipso facto se para y se baja de la bici para realizar estiramientos de urgencia, era el km 13… Tras la breve parada, se sigue, pero obviamente las sensaciones ya no son las mismas, hay que aflojar y quedan 92 kilómetros por delante…

Tras la Madalena, el descenso de la cuesta del Dragón y la senda de la Trotamons permiten recuperar un poco las piernas, pero las sensaciones son de preocupación. No obstante había necesidad de finalizar más o menos pronto, así que siempre que fue posible se apretaron dientes y se forzó los pedales. Tras la senda llegó la ascensión por la antigua N-II, complicado en tramos por el estado de un asfalto olvidado y en lenta desintegración entre vegetación. Y a continuación las anchas y eternas rectas entre Cardiel y Candasnos, con cierto viento en contra. En este tramo es clave intentar agruparse para agazaparse del viento… y como siempre suele suceder, pedaleas entre dos grupos y te ves obligado a forzar el ritmo para protegerte. Esta vez, a diferencia de otros años, se consigue, y prácticamente se llega a Candasnos en grupo.

Tras Candasnos se entra en la segunda parte de la marcha, por suerte con pronóstico meteorológico acertado: sin lluvia y con viento a favor para afrontar los últimos 45 kms. Esto ayuda a mantener el ritmo, pero con cada kilómetro la sensación de dolor va aumentando, de hecho se trata de ir buscando continuamente el límite de esfuerzo para poder imprimir un buen ritmo y no acabar nuevamente con rampas. Llegamos a Velilla y queda afrontar el temido Muro… pues nada, apretar dientes y darle fuerte para superar esos 10 últimos kilómetros batiendo el tiempo personal y atravesando la línea de meta con un tiempo de 5 horas y 24 minutos en total.

Agradecer al Club Fotográfico de Fraga y al resto de voluntarios poder contar con muchas imágenes, de calidad y sin coste, de los diferentes tramos de la marcha. De hecho, tardas más tiempo en encontrarte entre todos los álbumes de fotos que en finalizar la Trotamons. Y como siempre hay que destacar la calidad humana de la organización, gente en todos y cada uno de los cruces, avituallamientos, que te indica, te aplaude y te anima a seguir.

La ruta (mapa)

Aunque con alguna ligera variación, la Trotamons mantiene en general el recorrido, con las tres ascensiones destacadas (Perdigano, Madalena y Antigua N-II), pasos variados (senda, Velilla), transcurso por los toboganes de los Monegros, pistas anchas y rectas interminables, y falsos llanos que te exigen dar lo máximo de ti mismo. Y para finalizar el amado / odiado muro de Velilla, sólo aquellos que lo han pasado entienden el nombre y el porqué es temido. Podéis consultar la actividad en strava.

mapa
Detalle del recorrido y perfil en strava

Resultado

En esta edición de 2019 el recorrido de la Trotamons era de 107 kms y 1192 m de desnivel positivo, que han sido cubiertos en un tiempo total de 5h 24 minutos, incluyendo paradas en 4 avituallamientos, a una media superior de 20 kms/h. Mentalmente el objetivo personal era superar el crono de 2017, pero no pudo ser, obviamente por las condiciones físicas comentadas. En todo caso, la transición es tal y como se puede ver en las imágenes, confianza al inicio, cierto gesto de sufrimiento al final… y de relajación y satisfacción tras la ducha fría.

Conclusiones

La Trotamons Bike Race es una marcha que con los años ha ido evolucionando, ha pasado de ser popular a ser competitiva, la participación ha crecido ya hasta los 1200 riders, y poco a poco va ganando en reconocimiento e importancia dentro del mundo de marchas BTT. Se dice que los insatisfechos de la Monegros acaban en Fraga… pero no es así: Trotamons tiene su propia personalidad, un recorrido variado, entretenido, con paisajes de estepa y es más Monegros, su organización y voluntarios aportan demuestran su gran calidad humana y cuidan muy bien al ciclista. Cada año va a costar más inscribirse, pero se espera que no se llegue a los niveles obsesivos de otras.

A título personal, se acabó bastante dolorido, el esfuerzo fue elevado y el cuerpo en su totalidad notó la falta de costumbre en rodar larga distancia, más de 100 kms, por montaña. Aunque el terreno de Trotamons no es excesivamente duro, obviamente era de esperar tras largo tiempo sin acumular kilómetros sobre tierra. En todo caso, ha servido mucho para ganar confianza para pedalear sobre montaña, y seguro que esta experiencia será de gran ayuda para siguientes objetivos. Por otro lado, obviamente no es bueno pedalear con ansiedad, en este caso presente en ganas de querer acabar pronto, tenía una muy buena razón, y por tanto de pedalear por encima de las posibilidades actuales. Esta sensación también servirá futuros eventos, saber dosificarse, controlar los impulsos y aceptar el momento personal en el que te encuentras. Por otro lado, a veces, sólo si superas tus límites sabes si puedes llegar un poco más lejos… como veis, no es tan fácil de gestionar.

Esta primera maratón forma parte de la preparación del primer gran objetivo del año: la ultrabike, Allí donde empezó todo, deberá acabar, cerraremos el círculo!

Salut i pedals!

P.d.: la foto de cabecera es puro ‘postureo’, pero a la vez el sueño de todo rider humilde, marcar el ritmo del grupo. Subida del Perdigano, uno más del pelotón, pero la suerte y un poco de recorte, permiten mostrar la sensación de que vas comandando el grupo. Sueños húmedos de un rider…

Un comentario sobre “Trotamons 2019: confianza y ansiedad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s