XII CatiGat: me lo bufa

Cada nueva aventura tiene su propia personalidad, y en esta ocasión tampoco pasará desapercibida… ¿Será verdad aquello que se dice de que no hay dos sin tres? Seguramente si, pues este año hemos alcanzando la 3a. participación consecutiva en la Catigat, tras la Xa. Catigat en Linyola y la XIa. CatiGat en Vilanova de Bellpuig, de manera inesperada, pues la fecha inicial no era posible, pero se presentó la ocasión de estar presente en la línea de salida de la XIIa. en Miralcamp el 1 de mayo. Y nuevamente, sin necesidad de extenderse, la CatiGat no defrauda y se percibe el compromiso de la gente, la comarca, el ambiente, y como siempre se agradece toda la atención y la amabilidad, aunque esta sea fugaz…

La aventura

La Ley de Murphy? Circunstancial? Mala suerte? Sea como sea, a las 8.15h, hora de salida de la Catigat 2019, el interesado se encontraba en la carretera y sin hora prevista de llegada a Miralcamp… en el momento del suceso, la primera frase dicha fue: “Me lo bufa”, tal cual, seca, llana y claramente: vamos y hacemos la Catigat, tenemos todo el día por delantes y el track! Y de esta forma, una vez solucionada la incidencia, seguimos el camino con llegada a línea de salida a las 9.30h… Tras una breve charla con la organización, en plan “me da igual, llevo barritas, agua y el track”, me permiten tomar la salida y empezar una auténtica contrarreloj personal: a las 14h cierran la marcha. Por delante quedaban 105 kms, serían menos, de rodar y rodar en solitario ¿Conseguiría acabarla? Una cosa había clara, nos habíamos quedado sin jamón…

Empezamos a rodar dándolo todo, el terreno, conocido, es propicio para pedalear a ritmo en todos los tramos. Durante los primeros 30 kms logramos imprimir una buena cadencia, llegando a marcar un inesperado KOM 🤷🏻‍♂️ en los primeros 25 kms. En el Paso por Palau d’Anglesola, tenemos el primer contacto con la cola de la que puede ser la distancia corta, marcha familiar. No paramos obviamente. Seguimos y al llegar a Vila-Sana primer fustre… han cerrado el paso por el circuito BMX, 10.30h… cap problema! Seguim!

El siguiente paso es por el Estany d’Ivars, un lugar para un paseo agradable en familia. Era de esperar encontrar avituallamiento… pero tampoco, lo han cerrado. Vamos por el km 47 y 1h45min de pedaleo exigente, pero no hay tregua. El siguiente punto de control es en Linyola, y aquí si!! Al llegar a la Plaça del Planell giro y me encuentro a los voluntarios recogiendo… sorprendidos al verme aparecer. Aprovecho para rellenar botellín, comer algo y seguir (km 53 y superadas las 2 horas), me comentan que el coche escoba hacía unos 15 minutos que había marchado y le avisan “Hay un ‘colgado’ que acaba de salir de Linyola, corto” (lo de colgado y corto no era nada personal, suponemos…).

Seguimos avanzando, un nuevo tramo ahora con ligero descenso… y a la altura de Belvís se produce el primer avistamiento de otro participante 👏🏽👏🏽😋🤪!! Claro, el hombre iba tan tranquilo a su ritmo y le pasé sin piedad ni margen de tiempo (obviamente le saludé). Pasado Belvís, ya en el km. 70, logramos alcanzar al coche escoba… y pasarlo… 🚵🏽‍♂️💨💨💨A esto que el coche se pone en paralelo y pregunta “¿De donde sales?” 😅 Claro, iba a un ritmo completamente inesperado. Tras la pertinente explicación, seguimos avanzando. Aquí se produce una situación curiosa, paso por al lado de lo que parece un búnquer o nido de ametralladora con personas vestidas de militares republicanos recreando la batalla del Sebre… claro, vas a saco y de repente ves aquello y te quedas sorprendido… un saludo y seguimos. Pasamos por Bell-lloc d’Urgell y en el cruce con la carretera de Sidamón a la salida del pueblo un señor nos hace una foto (Por cierto no encontrada en los álbumes web 🤷🏻‍♂️). No hay tiempo para posar, afrontamos los kilómetros finales.

catigat_map
Detalle de la ruta Catigat 2019 (Wikiloc)

Llegamos al tramo final, donde se encuentra una de las partes más bellas del recorrido, el Tossal de les Tenalles y la Fita Alta, que permiten tener una vista panorámica de todo el Pla d’Urgell a través de una bonita send… pero por alguna razón que no entendí, bien el track o bien la hora, el recorrido cambió y ya no se permitía el paso… tras discutir con unos pobres chicos voluntarios que me decían que ya no se podía subir… y el menda “Qué si, el track me lleva por allí…”, subimos un pequeño repecho de 50 metros que nos lleva a la parte alta del Tossal, dónde encontramos a un voluntario que comenta que el recorrido ha cambiado… ok. Aprovecho para coger aire, bajar de nuevo y, con cara de humildad, pedir disculpas a los chicos, y ellos muy amablemente las aceptaron.

Seguimos, km 85 y enfocando el último tramo. Rápidamente hacemos el paso por Torregrossa, la 18a. y última población de la comarca, e iniciábamos la subida al Tossal de l’Infern, la única ascensión importante, pero con un desnivel y distancia que permite imprimir muy buen ritmo. Tras superarla, queda ya un descenso hacía Miralcamp y la línea de meta, a la cuál entro a tope… ehhh!!!! Espera!!! Tras pasar un badén se me cae un bidón… Para!!! Podemos definirla como llegada interruptus. Montamos de nuevo, pedaleamos duro y superamos a otros riders antes de atravesar línea de meta. Conseguimos acabar el recorrido, finalmente de 95 kms, en un tiempo inferior a las 4 horas, y por tanto dentro del tiempo límite de control: objetivo conseguido 💪🏽💪🏽

catigat19
Entrada a meta: objetivo conseguido. Si, he llegado tarde, y? 😂👍🏽

Conclusiones: todo es posible si crees en ello

No pudo ser el dorsal número 13, pero volvimos a rodar por el Pla d’Urgell, y de qué manera. Las circunstancias eran aquellas en las cuáles normalmente decides pasar y dar media vuelta o quedarte en casa… pero no, ese día tocaba la Catigat. Y la sensación transmitida, de seguridad y determinación, desde el inicio, fue la clave para poder finalizarla dentro de tiempo, no había ninguna duda de que se iba a conseguir, y así fue. No obstante, mejor que sólo sea de manera accidental y muy de vez en cuando, pues las prisas tampoco son buenas compañeras de viaje.

Por otro lado, ironías de la vida… siempre hace ilusión recibir un premio. La Catigat premia al último clasificado… pues ni empezando tarde uno es capaz de lograr ese premio, es el gen competitivo,,, y mientras lo entregaban uno se comía la Buti. De todas formas, el premio realmente importante es la satisfacción personal de haber sabido relativizar, decidir y superar una situación comprometida. Seguimos!

Salut i pedals!

P.d.: las letras van tras los pedales, pues pedaleamos más rápido que escribimos… 😅😅

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