Rutas con sentido: agua es vida

Sin lugar a dudas muchos ciclistas vamos a recordar la primavera de 2018 durante muchos años por ser realmente primavera: tiempo meteorológico alocado, variable, pero ante todo ha sido húmeda, muy húmeda. A parte de afectar al calendario de entrenamientos y salidas, prácticamente ha llovido en todos los fines de semana y ha estado presente en muchas tardes, para la naturaleza ha significado un aporte de agua necesario para superar una época de sequía que comenzaba a ser severa. La suma de precipitaciones persistentes, incluso de nieve en alta montaña en pleno mes de junio, han permitido recuperar las reservas de agua en embalses y acuíferos, y dotar a la naturaleza de una energía y nutrientes tal que la misma ha explotado exuberante ante tan gran aporte. Y de esta forma, durante muchos días no hemos dejado de ver torrentes, rieras, saltos de agua y fuentes brotando agua de manera continuada, nuestros bosques alegres y verdes, intensos, y la fauna viva, muy viva.